No sé cuando la podré utilizar, a mi querida Frida la han diagnosticado diabetes, y ahora me toca cuidar de ella y pincharla 2 veces al día. De momento disfrutaré de esta "maravillosa" riñonera dando mis paseo con mi querido Txapel, que ya tiene más de 16 años. Encantado está de que haga tantas paradas, mientras yo saco fotos, él se dedica a oler y vuelta a oler, a saber qué.
Aquí un detalle de la cremallera, un búho que compré, un por si acaso
Esto de hacerme selfies no es lo mío, jiji.
Antes de que a mi Frida le confirmaran el diagnostico de diabetes (al principio pensaban que era solo un tema de tiroides) hice un viaje a Londres. Hacía 30 años que había vivido allí, y por una cosa y/o por otra no había vuelto. En realidad, yo había vivido en Wimbledon, e iba a Londres algún domingo que otro. ¿Os podéis creer que no busqué ni una sola tienda de patchwork? Si es que siempre hay que dejar algo para la próxima visita.La visita a un mercado es imprescindible, ya no es lo que era hace 30 años, menos vintage pero igual de colorido de siempre, que se lo digan a Kaffe Fasset en Quilts in London .
Las calles desiertas de noche
El skyline
Edificios imposibles
Jardines urbanos ( casa de Charles Dickens)
Y el té no puede faltar
Espero no tardar tantos años en volver, porque me quedaron muchos rincones por visitar y revisitar.
Happy Travelling Quilting!











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